La actividad en línea tiene un impacto ambiental, y para entenderlo mejor, se ha creado una herramienta para medir el consumo de energía de las páginas web. Esta herramienta va más allá del simple seguimiento y tiene como objetivo caracterizar el perfil energético de un sitio web. La idea es construir un modelo que pueda predecir el consumo de energía basándose en las características técnicas de la página.
El método utilizado simula una visita real a un sitio web, registrando cada paso, desde la carga inicial hasta la navegación por la página. Durante este proceso, se recopilan datos clave sobre el rendimiento, como los tiempos de carga, el tamaño de los recursos descargados (imágenes, scripts) y otros indicadores. Estos datos sirven como la base para un modelo predictivo. El análisis ha demostrado que la complejidad de la página, la variabilidad en el tiempo de carga de sus componentes y la cantidad de recursos externos son factores cruciales que influyen en su consumo de energía. Esta herramienta, con su enfoque innovador, podría ser fundamental para promover un diseño web más sostenible en el futuro.
